lunes, 4 de junio de 2012

Un entrañable compañero. El Casete

La necesidad de escuchar música en cualquier lugar ha llevado a la industria discográfica a buscar herramientas para satisfacer a este mercado. Con el avance tecnológico y los actuales formatos esto ha supuesto que estos aparatos sean muy fáciles de obtener, baratos y ligeros pero hace algunas décadas esto no era nada simple.

A pesar de que desde 1878 ya se estaba trabajando en la cinta magnética, no fue sino hasta la década de los treinta cuando la industria japonesa logro un verdadero desarrollo en el uso de esta tecnología, Alemania también tenia un proyecto y desarrollo técnicas que aunadas a las japonesas lograrían la ventaja de este sistema para volverlo comercial.

Para los años cincuenta la industria televisiva estadounidense volvería la vista hacia esta tecnología lo que haría que su desarrollo fuera más acelerado y se encontraran mejorías sobre todo para solucionar el problema de desgaste de dichas cintas. Por estos mismos años se llegaría a una estandarización en su producción logrando un consumo masivo de dicho producto.

El proceso de grabación no cambio desde sus inicios sobre una capa de generalmente óxido de hierro o algún cromato, se registran impulsos que después serán leídos por los cabezales.

Para que se una idea querido lector haga de cuenta que usted pone un mensaje sobre la capa de masa de un pastel, lo pellizca hasta que su mensaje queda “escrito” y de esa manera los demás podemos leerlo.

Artículo realizado por Skull Leader



Lo que si cambio con los años y debido a la necesidad de imprimir más información sobre la misma cinta fueron los cabezales de lectura y la estructura de codificación. Estas técnicas son:
- Grabación Lineal. El Lineal serpentine; al momento de llegar al final de la cinta la cabeza grabada en dirección opuesta trazando una segunda línea paralela lo que dio inicio a la necesidad a mayor capacidad de almacenamiento.

- Grabación Transversal. Para aprovechar la superficie grabable de la cinta magnética se diseñó un tambor giratorio con cuatro cabezas de grabación para almacenar video el cual requiere mayor cantidad información almacenada a lo ancho de la cinta, mientras las cinta estaba en constante movimiento cada pista está ligeramente inclinada, muy pocos equipos utilizaron este método de grabación.

- Grabación Helical. Para perfeccionar el modo de grabación transversal se redujeron de cuatro cabezas a dos que rotan en diferentes ángulos hacia la dirección en la que la cinta se transporta, para lograr una secuencia de grabación continua y mayor superficie de cinta aprovechada.

La gran revolución comercial y de consumo vino con el casette (del francés que significa simplemente caja en diminutivo).

En un principio esta tecnología sirvió para las grabadoras de voz ocupadas principalmente en los dictados, aunque las mejores en la calidad del sonido lograron que estos se incorporaran a los receptores de radio y las tornamesa.

La producción masiva de los casettes comenzó en Alemania en 1964, un año después los conocidos musicasettes (casettes con música pregrabada) fueron lanzados en Europa. Phillips introdujo estos musicasettes en EU para 1965.

Cuando se introdujo, el casete era un medio para la reproducción de la música pregrabada portátil, pero con la introducción de las versiones estereofónicas, se convirtió en el medio de grabación doméstica por excelencia durante más de 20 años.

La calidad del sonido mejoro con la llegada de cabezales de ferrita sólida y sobre todo con las mejoras en las cintas. Por ejemplo las cintas de dióxido de cromo tienen mejor respuesta en agudos gracias a su formulación química y el uso de partículas magnéticas más pequeñas o las cintas de ferro-cromo, FeCr, que combinaban los dos materiales, oxido de hierro Fe2O3 y dióxido de cromo, con esto se tenían las mejorías del cromo pero la durabilidad del material ferroso.

Los sistemas reductores de ruido, en especial los concebidos por la firma norteamericana Dolby Laboratories fueron también factores de éxito para el formato, todos estos avances aun tienen peso en nuestra vida cotidiana por ejemplo en la forma como se escucha el cine.

Aparte de los avances puramente técnicos de los casettes, éstos también sirvieron como catalizadores para el cambio social. Su durabilidad y facilidad de copiado ayudaron a que la música llegara a todas partes creando un equilibrio para la cultura occidental entre las generaciones más jóvenes que no tenían la facilidad de compartir dicha música como hoy en día.

Con los enormes beneficios que traía consigo la fidelidad al sonido y el tamaño, las oportunidades se expandieron y trajeron dos grandes aparatos que lograron la consolidación de esta pequeña caja musical. El primer beneficio fue la instalación de aparatos electrónicos en los autos lo cual modificaba el uso de la radio por un sistema mas complejo que con el paso de los años se ha vuelto fundamental e indispensable para ofrecer un plus en la venta de los vehículos motorizados, ha sido tan importante este beneficio que ha cambiado significativamente y aumentado la competencia de carros, donde existe específicamente una de ellas para el sistema de sonido instalado.

La segunda no seria menor, el tamaño y la ligereza de estos casettes lograron uno de los más grandes sueños humanos, transportar música en cualquier actividad, con un sistema por demás práctico el nombrado walkman, un pequeño sistema que constaba de un reproductor y unos audífonos, ha sido tan revolucionario este producto que se niega a desaparecer y simplemente ha evolucionado a grados insospechados. Todo gracias a la cajita musical.

Durante casi tres décadas de los setenta a los noventa el casette fue uno de los formatos de música mas comunes, y aunque escasos aun hoy se pueden obtener algunos de ellos sobre todo en los tianguis.

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